La materia que sueña
Lea El sueño de d’Alembert como un experimento filosófico en el que el sueño y la medicina dan voz a una teoría materialista de la vida y del pensamiento.
Introducción original. Esta guía acompaña la lectura de la obra; no es su texto completo ni una traducción.
Situar el texto
Escrita en 1769, cuando Diderot leía a los fisiólogos y naturalistas de su tiempo, la trilogía alarmó a d’Alembert y a Julie de Lespinasse, que pidieron su destrucción. Sobrevivieron copias; una circuló discretamente en la Correspondance littéraire en 1782, pero el texto no se imprimió hasta 1830, mucho después de la muerte de su autor. Tres diálogos encadenados ponen en escena a personas reales: primero Diderot convence a d’Alembert de que la materia puede sentir y pensar; luego d’Alembert, que habla en sueños, es escuchado por Julie de Lespinasse y el médico Théophile de Bordeu; por último, el doctor y la señorita de Lespinasse extraen las consecuencias morales. Las imágenes de un enjambre de abejas, una tela de araña y un clave sensible hacen imaginable una teoría materialista de la vida.
Seguir los argumentos
Materia viva : La vida no se añade a la materia desde fuera: del huevo al animal, la organización y la nutrición bastan para convertir una sensibilidad inerte en sentimiento y pensamiento. Enjambre y tela : Un organismo se parece a un racimo de abejas que se convierte en un solo animal, y el yo es el centro de una red de nervios, como la araña que siente cada hilo de su tela. Todo pasa : Las especies no son fijas: monstruos, híbridos y lentas transformaciones sugieren que toda forma pasa y que solo el todo permanece.
Continuar la lectura
Lea la conversación inicial, en la que una estatua de mármol se convierte en carne, y luego el sueño mismo; observe cómo el sueño, la jerga médica y la comedia permiten a Diderot formular hipótesis que no podía publicar con su nombre. Escrita en 1769, cuando Diderot leía a los fisiólogos y naturalistas de su tiempo, la trilogía alarmó a d’Alembert y a Julie de Lespinasse, que pidieron su destrucción. Sobrevivieron copias; una circuló discretamente en la Correspondance littéraire en 1782, pero el texto no se imprimió hasta 1830, mucho después de la muerte de su autor.
Un materialismo de la sensibilidad explica la vida sin alma, pero convierte el yo en una unidad frágil que hay que describir una y otra vez.
Te toca pensar.
- ¿Cómo explican las imágenes del enjambre y de la tela de araña la unidad de un ser vivo?
- ¿Por qué confía Diderot sus hipótesis más audaces a un hombre dormido y a un médico?
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