Cultura, agresividad y culpa
Reconstruya el argumento de El malestar en la cultura, desde el sentimiento oceánico hasta la agresividad, el superyó y el sentimiento de culpa como precio de la cultura.
Introducción original. Esta guía acompaña la lectura de la obra; no es su texto completo ni una traducción.
Situar el texto
Escrito en el verano de 1929 y publicado en Viena por el Internationaler Psychoanalytischer Verlag con fecha de 1930, el ensayo continúa El porvenir de una ilusión, de 1927, que había motivado la carta de Rolland. Su título provisional hablaba de desdicha y no de malestar; la versión inglesa de Joan Riviere, de 1930, lo tituló Civilization and Its Discontents. Freud parte del «sentimiento oceánico» que su amigo Romain Rolland había propuesto como fuente de la religión y lo remite más bien a un estadio temprano del yo. Se pregunta luego por qué la cultura, construida para proteger a los seres humanos de la naturaleza y de sus semejantes, los deja tan desdichados, y responde que exige renunciar a las pulsiones sexuales y sobre todo agresivas, que el superyó vuelve contra el propio yo como sentimiento de culpa.
Seguir los argumentos
Técnicas de vida : La embriaguez, el retiro del mundo, la sublimación en el trabajo y el arte, y el amor se examinan como modos de evitar el sufrimiento, ninguno de los cuales sirve con seguridad para todos. Ama a tu prójimo : Freud ve en este mandamiento la prueba de la fuerza de la agresividad humana, pues la cultura debe exigir lo que más contraría la naturaleza originaria del ser humano. La culpa como precio de la cultura : Cada renuncia aumenta la severidad de la conciencia moral, de modo que el sentimiento de culpa se convierte, según Freud, en el problema más importante del desarrollo cultural.
Continuar la lectura
El ensayo es breve: lea los capítulos I y II sobre la religión y la felicidad, V y VI sobre la agresividad y la pulsión de muerte, y luego VII y VIII sobre la culpa, fijándose en la frase final añadida en 1931. Escrito en el verano de 1929 y publicado en Viena por el Internationaler Psychoanalytischer Verlag con fecha de 1930, el ensayo continúa El porvenir de una ilusión, de 1927, que había motivado la carta de Rolland. Su título provisional hablaba de desdicha y no de malestar; la versión inglesa de Joan Riviere, de 1930, lo tituló Civilization and Its Discontents.
Freud presenta la cultura como un trato necesario pero costoso, en el que la seguridad se paga con la renuncia pulsional y una culpa a menudo inconsciente.
Te toca pensar.
- ¿Por qué se niega Freud a hacer del sentimiento oceánico la fuente de la necesidad religiosa?
- ¿Cómo puede la renuncia a la agresividad volver más dura la conciencia moral en lugar de suavizarla?
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