Principio del daño
La sociedad solo puede restringir la conducta de una persona, por ley o por presión de la opinión, para impedir daños a otros; el propio bien de esa persona no es razón suficiente.
Una situación para reflexionar
Se puede detener a quien va a cruzar un puente reconocido como inseguro si no hay tiempo de avisarle; cuando solo hay un riesgo, a un adulto se le debe advertir y no impedírselo por la fuerza.