Poner a prueba el principio del daño
Siga cómo Sobre la libertad limita la coacción de la ley y de la opinión, y examine dónde se sitúan sus excepciones y sus límites.
Introducción original. Esta guía acompaña la lectura de la obra; no es su texto completo ni una traducción.
Situar el texto
Publicado en 1859, poco después de la muerte de Harriet Taylor y dedicado a su memoria, el ensayo amplía un texto más breve escrito en 1854. Mill restringe expresamente el principio a las sociedades que consideraba capaces de mejorar mediante la libre discusión; sus críticos relacionan esta exclusión con su carrera en la administración imperial. Mill se pregunta qué límites pueden fijarse legítimamente al poder que la sociedad ejerce sobre el individuo. Defiende un único principio: la coacción, venga de la ley o de la presión moral de la opinión pública, solo se justifica para impedir el daño a otros. La libertad de pensamiento y de discusión, y la individualidad, son sus aplicaciones centrales.
Seguir los argumentos
Daño a otros : Ni el propio bien de una persona ni la desaprobación ajena bastan para coaccionar una conducta que solo le concierne a ella. Discusión : Silenciar una opinión supone creerse infalible y convierte incluso las creencias verdaderas en dogma muerto en lugar de convicción viva. Individualidad : Los experimentos de vida y el desarrollo de las propias facultades forman parte del bienestar humano y no son un obstáculo para él.
Continuar la lectura
Lea el primer capítulo para el principio y el segundo para su aplicación más fuerte; después póngalo a prueba con los casos del quinto capítulo. Publicado en 1859, poco después de la muerte de Harriet Taylor y dedicado a su memoria, el ensayo amplía un texto más breve escrito en 1854. Mill restringe expresamente el principio a las sociedades que consideraba capaces de mejorar mediante la libre discusión; sus críticos relacionan esta exclusión con su carrera en la administración imperial.
Para Mill, la libertad protege la conducta que solo concierne a uno mismo, pero los límites del daño deben argumentarse caso por caso.
Te toca pensar.
- En su ejemplo, ¿qué conducta concierne solo al agente y cuál afecta a otras personas?
- ¿Por qué considera Mill la presión social un peligro comparable a las penas legales?
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